Salve Madres y Amas de Casa

Una amiga, conocida de toda la vida, se reunió hace poco, con grupo de compañeros, tras varios años de no verlos. Como suele suceder, se pusieron al corriente acerca de sus vidas. Todos ellos debo decir con gusto, están siendo “exitosos“, pero de ella se burlaron pues no tiene “trabajo”. Como ella dice disfruta de unas vacaciones en Río de Janeiro, donde su esposo fue reasignado. A todos lados va caminando, disfruta del clima, la playa y su familia; cierto, tiene ya un hijo y espera otro.

Los demás no fueron lo suficientemente inteligentes como para ver el éxito y la realización en su vida. O para siquiera concebir que un camino diferente al de cada uno, es posible y sin que esto represente lástima.

Nuestra sociedad en México, y me parece que muchas otras en Occidente, están exagerando al menospreciar la labor de una madre y/o ama de casa. No es muy difícil entender el origen, cuando décadas atrás esta misma sociedad veía mal a una mujer que justamente no se dedicara a esto. Era una “quedada”, “pobrecita no se casó”, la “tía solterona”, “nunca pudo darle hijos”, etc.

Aquella radical postura fue lo que originó una lucha por el cambio. Por la igualdad incluso. La lucha por los derechos de la mujer fue dura, una batalla aún activa que muchas veces fue inteligente, en otros casos absurda, a veces hasta extrema; siempre como consecuencia y desde hace siglos. Y sí queda mucho por hacer día con día, pero una postura opuesta es igual de imbecil.

Vean a su alrededor y verán un poco de todo, mujeres con puestos ejecutivos que se las arreglan para satisfacer su vida, amar a su esposo y educar a sus hijos; y las que abandonan a su familia por su desarrollo profesional. Las que deciden no tener hijos, quienes no logran siquiera consolidar una vida en pareja pero no les falta trabajo, las que envidian a sus amigas casadas y les sobran pretextos para justificarse, unas que ni trabajan ni cuidan a sus hijos, es más, las que les harían un favor no “educándolos”.

Y mil ejemplos más, buenos malos. En cada caso la felicidad o frustración de cada mujer depende de otro factores, pero no del rol que desempeña. Todo prejuicio contra este papel, este trabajo, es tan absurdo como cualquier otro. Entiendo y comparto: ninguna mujer está destinada a quedarse en casa y cuidar a sus hijos, pero si alguna así lo elige es su derecho; y si lo acepta su decisión.

Es peligroso usar estereotipos, dejarse llevar por ellos o juzgar.

Es un trabajo admirable. En lo personal creo que incluso heroico, sobre todo en esta época y economía cuando la educación y la moral son tan necesarias. Así que no por ser educados e inteligentes terminen siendo unos cretinos.

Este tema da para mucho más, pero mi conclusión es sencilla: La lucha es por la opción, por el derecho a elegir. Si ustedes van por los grandes puestos, el dinero, el reconocimeinto, el escaparate, perfecto y gracias, son un mal necesario; y ni siquiera les pido entiendan (cuando antes no pudieron), sólo respeto.

Advertisements

Leave a comment

Filed under MORE

¿Comentarios?

Please log in using one of these methods to post your comment:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s