En 2010 las elecciones presidenciales en Brasil crearon un ruido en redes sociales muy fuerte, como era de esperarse en un país que se ha tornado muy comunicativo y político en las últimas décadas, y siendo que la ganadora fue la primer mujer electa presidente de aquella nación, Dilma Rousseff.
Esto en un país que se espera sea la quinta economía del mundo cuando los Juegos Olímpicos de 2016 terminen, teniendo antes la Copa del Mundo 2014 ayudando también a esto. Curiosa situación, en una nación que albergará los dos eventos deportivos más grandes a nivel global (y dos de los más grandes en todo sentido) que además de promover la economía del país anfitrión, buscan siempre promover también los valores de sana competencia y educación apoyada en el deporte, sobre todo hacia la juventud; se necesitan atender muchos problemas de carácter social, como violencia, inseguridad, drogadicción, crimen. Sigue leyendo