Con riesgo de ser tachado de malinchista quiero hoy comentar diferencias laborales evidentes entre empresas en México, y en los Estados Unidos. La razón no es otra que valorar lo bueno que se pueda, ser autocrítico de forma propositiva (no quejarse solamente) y en este caso, intentar adaptar alguna a nuestro propio ámbito y universo, sólo con el interés de mejorar las condiciones laborales y la productividad de nuestras empresas o profesiones.
Estas son pues, algunas diferencias simples y evidentes de las cuales hablo por experiencia, tras trabajar en empresas en ambos países. Sólo de nuevo, esto es obviamente un panorama subjetivo, en ambos lados del río existen cosas buenas y malas, y de lo que se trata es rescatar las buenas de donde vengan.
El problema. En los EUA el problema no es un problema. Es decir: no pasa nada porque haya uno, se puede hablar de ello, reconocer. De hecho es inteligente identificarlo y mencionarlo. Incluso si es originado por uno mismo. Es válido y hasta agradecido que se señale y lleve con mandos superiores o con quien pueda solucionarlo. Todo debido a la practicidad, se trabaja para un objetivo, ese objetivo es lo más importante, y los problemas deben solucionarse para acercarse a conseguirlo. ¿Suena fácil y evidente, verdad? En México el error y el problema es algo a esconderse y nunca, por ningún motivo admitirse. Sigue leyendo

